Why | CIUDAD IMPARABLE

CIUDAD IMPARABLE

CIUDAD IMPARABLE

Ciudad de México, un lugar que se mueve incluso cuando lo detienen.

 

De las más de 103 millones de personas que transitan diariamente en nuestro país, 55% utiliza el transporte público, 29% camina o usa la bicicleta y 16% se transporta en automóvil. (Sedatu-Animal Político, 2019)

 

Un buen chilango sabe que debe de salir de casa unos minutos antes “por si pasa algo”. La ciudad es una incógnita en cuanto a su vialidad. Donde 5 minutos pueden hacer una gran diferencia entre llegar temprano o llegar 2 horas tarde. 

 

¿Y qué pasa si esta incógnita se extiende durante un año? 

 

La modernización del metro ha comenzado con la línea 1, donde todo empezó. 

 

Después de 53 años de abrir sus puertas, el gobierno capitalino decidió que es tiempo de modernizar la línea en la que diariamente se transportan miles de mexicanos, marcando así una nueva era para la movilidad de la ciudad. 

 

Una era que comienza con opiniones divididas y cientos de dudas. ¿Está bien?, ¿está mal?, ¿durará mucho tiempo? No lo sabemos, lo que sí sabemos es que a pesar de eso la gente no puede parar, ni esperar a que las obras  terminen. Aquí es donde me pregunto, ¿cómo es que toda esa gente se trasladará durante este tiempo?

 

Las primeras soluciones del gobierno han sido las flotillas de camiones que pusieron como “apoyo”, pero siendo realistas, no se dan abasto para toda la gente. Causando un caos entre los usuarios y forzandolos a buscar opciones de transporte alternativas. 

 

Ante esta situación, la creatividad de los mexicanos sale a flote: “Llegar rápido es la nueva misión”. Los mexicanos tenemos el poder de ver lo bueno dentro de lo malo en situaciones difíciles y darles soluciones rápidas. 

 

Así se divide el país, en gente que solo se queja y no hace nada para encontrar una solución y la gente que no se conforma y busca las soluciones a sus problemas. Todos deberíamos de ser inconformistas y no esperar a que alguien nos dé una solución, sino, crearla. 

 

Porque el problema está y las posibilidades son muchas, solo hay que encontrarlas. Por qué no usar el sistema de Ecobici de la ciudad –las que tendrán nuevas bicicletas pronto, nuevas estaciones y ampliando el servicio a más colonias de la ciudad– y así, ahorrar el tráfico mientras se hace ejercicio. Y sí, aunque no todas las calles están en condiciones óptimas para los ciclistas, es donde entra otra posible solución. ¿Caminar? Quizás la opción más viable en costo, es gratis, haces ejercicio, puedes conocer nuevos lugares, personas e infinidad de cosas que nuestra ciudad tiene. Como el paisaje que hay entre las estaciones de Pino Suárez a Salto del Agua, en donde podrás encontrar arte urbano, museos y comercios de todo tipo.

 

¿Patines? ¿Patinetas? ¿Scooters? Hay muchas apps que facilitan la renta de estos servicios para moverte, solo que al ser empresas privadas piensan que son caros y no, hay opciones para todos los bolsillos, apps donde los viajes van desde $1 el minuto de viaje, etc. Hay un sin fin de opciones y alternativas  como estas, que son una mejor opción a perder el tiempo en las filas interminables que hay para abordar los camiones que el gobierno puso de “apoyo”.

 

Me gusta pensar que todos somos capaces de ver las posibilidades, aunque no todos tengamos acceso a ellas. Hemos creado y vivimos en un sistema que nos permite tomar vías distintas en cuestión de movilidad, y aquí el futuro de nuevas apariciones para esta categoría, más allá de los autos que nos terminarán asfixiando.

 

Decimos que la Ciudad de México es inmensa y esta es una muestra de ello. Sabemos además que nunca se detiene, sus habitantes se apropian y se hacen dueños de ella, sin embargo, no actuamos como ciudadanos. Pero eso me da para un nuevo artículo.

 

¡A por el martes!

No Comments

Post A Comment