Representas a la nueva sociedad

Descubrir y abrazar por qué hacemos las cosas es algo tremendamente beneficioso, independientemente del tamaño de nuestra organización. En el caso de las PYMES fortalece nuestra organización, nos ahorra complejos procesos futuros y nos ayuda a crecer, estableciendo una visión basada en el largo plazo.


Las pequeñas y medianas empresas constantemente afrontan retos derivados de su tamaño, como: escasez de recursos, cambios en prioridades del cliente, modos de producción, obtención de financiación, gestión de la reputación, cuestiones legales y desarrollo tecnológico.


Las formas en la que afrontan estos retos son: su adaptabilidad y agilidad para el cambio, su flexibilidad y su resiliencia. Detengámonos por un momento en la última de ellas. ¿Resiliencia? ¿Qué quiere decir eso exactamente? La RAE la define de la siguiente manera: “Capacidad de adaptación de un ser vivo (las empresas lo son) frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”. Lo que, traducido, es su talento para sobrevivir.


¿Cómo podemos aumentar nuestra resiliencia? Sí, exactamente, dotando a nuestra organización de propósito. Si hacemos bien las cosas e involucramos a todas las partes del proceso, tanto internas como externas, conseguiremos alinearnos en torno a algo mayor que nosotros para planificar un escenario de prosperidad a largo plazo.


En un escenario como el actual, se pueden identificar muchos casos en los que la continuidad de los negocios depende de factores directamente relacionados con la razón de su existencia. De una forma desordenada y espontánea, afloran acciones solidarias en respuesta a porqué ciertos negocios deben subsistir. Clientes anticipando el pago de consumiciones, empleados realizando horas extra de forma desinteresada, proveedores ampliando plazos de pago, caseros posponiendo el pago de las rentas, etc. Si trabajaste para contribuir y fortalecer la comunidad a la que perteneces te darás cuenta en los peores momentos como ella te soporta.


Tu liderazgo como empresario y tu capacidad de dotar a tu compañía de un sentido harán que tu negocio se fortalezca cuando más lo necesites.

En demasiadas ocasiones, en las empresas con menor tamaño, todas estas capacidades dependen de su líder. Para poder crecer y hacerlo con la garantía de continuar fieles al espíritu original, se deben involucrar a toda la organización, comunicar efectivamente, crear procesos, mapas de navegación bien definidos, para que sea quien sea el capitán el rumbo siempre sea el propósito.


“Los malos líderes se preocupan por quién está en lo correcto. Los buenos líderes se preocupan por lo que es correcto.”

– Simon Sinek

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